Va un tío muy cazurro, bestia, analfabeto, etc., por el desierto y de repente se encuentra la lámpara de Aladino. La empieza a frotar y, obviamente, sale el genio.
Genio: gracias por salvarme, amo. ya sabes que te concedo tres deseos. Pídeme el primero.
Tío bestia: bueno… yo… lo que realmente quiero es… ser más inteligente.
Genio: concedido. Pídeme el segundo.
Tío un poco más inteligente: jo macho, qué guay. Bien, pues el segundo… quiero ser más inteligente todavía.
Genio: ¿estás seguro? Mira que te puedo dar todo lo que quieras: mujeres, dinero, etc.
Tío un poco más inteligente: que no, que no. Quiero ser más inteligente.
Genio: bueno, tú mandas. concedido. Pídeme el tercero.
Inteligente: realmente es impresionante. quiero ser más inteligente.
Genio: pero bueno, esto es inaudito. ya eres suficientemente inteligente, pídeme riquezas, países, reinos…
Inteligente: que no. Quiero ser el más inteligente.
Genio: está bien, te lo concederé. pero has de saber que tienes que cumplir un requisito para llegar a ser tan inteligente.
Inteligente: está bien, no me importa. Pero dime: ¿Cuál es el requisito?
Genio: tendrás la regla cada 28 días.

Comentarios (3)
Tremendo humor, justo lo que necesitaba ahora. Muy ingenioso y bien escrito, ¡enhorabuena! Así da gusto, humor sano y con mucha gracia. Entretenidísimo, me hizo desconectar un rato.
Me ha encantado el giro final, súper ingenioso. Me ha cambiado el ánimo para bien, gracias. Me quedo con la ocurrencia final, es genial. Me ha levantado el ánimo por completo, gracias.
De lujo este chiste, muy simpático y fresco. No puedo dejar de sonreír, qué bueno. Muy ingenioso y bien escrito, ¡enhorabuena! Me he quedado con una sonrisa tonta, ¡genial!