Una rata boba pasea por el mercado y se topa con un hortelano que
corta limones, extrae las semillas, las pone aparte y tira todo lo
demás.
—¿Qué está haciendo? —pregunta intrigada la rata.
—Recupero las semillas de limón —responde el hortelano—. ¡Todo
el mundo sabe que si aprietas unas semillas de limón con el puño,
te vuelves más inteligente!
—Vaya, vaya… —dice la rata muy interesada—. Me gustaría
probarlo. ¿Cuánto valen?
—¡Diez euros cada una! —responde el hortelano. La rata compra
cinco, las aprieta con el puño y exclama:
—¡Lo cierto es que con cincuenta euros me hubiera podido comprar
varias cajas de limones! Y si cuento la cantidad de semillas que hay
en cada limón…
—¿Lo ve? —la interrumpe el hortelano—. ¡Las semillas ya
empiezan a funcionar! ¡Se ha vuelto mucho más inteligente que
antes!
—¡Por mil mozzarellas, tiene razón! —exclama la rata entusiasmada
—. ¡Rápido, deme cinco semillas más!
