Dos muchachas iban a la escuela y tenían que pasar por un tianguis donde estaba un árabe sentado vendiendo cosas. Las dos jovenes pasaron frente a el y el arabe les pregunta, con su acento árabe:
“¿Ustedes dos son hermanas?”
Y una de ellas le responde: “No, señor.”
Al día siguiente pasaron de nuevo y el árabe les vuelve a preguntar: “¿Ustedes dos son hermanas?” y una le responde: “No, señor.”
Al siguiente día volvieron a pasar y el árabe les pregunta: “¿Ustedes dos son hermanas?” y la otra joven le responde: “¡Qué no, señor!”.
Al día siguiente antes de pasar una le dice a la otra: “Si nos vuelve a preguntar le diremos que somos hermanas por que ya me enfadó.”
Pasaron y el árabe les pregunta: “¿Ustedes dos son hermanas?”
Y le contesta la joven: “Si, señor, si somos hermanas.”
Y el arabe les responde: “¡Pues no se parecen!”

Comentarios (3)
Vaya ocurrencia más buena, me ha sacado una sonrisa enorme. Me quedo con la ocurrencia final, es genial. Lo voy a compartir con mis amigos para que se rían también. Entretenidísimo, me hizo desconectar un rato.
Vaya ocurrencia más buena, me ha sacado una sonrisa enorme. Me quedo con la ocurrencia final, es genial. No puedo dejar de sonreír, qué bueno. Entretenidísimo, me hizo desconectar un rato.
De lujo este chiste, muy simpático y fresco. Seguid publicando más, que alegran un montón. Me ha cambiado el ánimo para bien, gracias. Lo guardo para contarlo en la próxima reunión, verás qué risas.