Una anciana acude al doctor, y le dice:
“Doctor, tengo un problema de gases, aunque no es demasiado molesto: la cosa es que mis pedos nunca huelen y además siempre son silenciosos. De hecho, debo de haberme tirado como veinte petardetes desde que entré en la consulta.Usted no se ha dado cuenta porque son silenciosos y no huelen”.
El doctor dice: “Ya veo. Bien, tómese estas pildoras, y vuelva a verme la próxima semana”.
La semana siguiente la mujer regresa.”Doctor”, dice, “No sé qué demonios me dio, pero ahora el tema es que mis pedos… aunque siguen siendo silenciosos… !apestan terriblemente!”.
El doctor dice: “!Perfecto! Ahora que hemos solucionado esa sinusitis,
vamos a tratar su problema de oído
Valora este chiste !!!
[Total: 0]

Comentarios (3)
Tremendo humor, justo lo que necesitaba ahora. Lo voy a compartir con mis amigos para que se rían también. Me quedo con la ocurrencia final, es genial. Lo apuntaré para contarlo en la próxima comida familiar.
Brillante remate, me ha dejado con una carcajada tremenda. Lo voy a compartir con mis amigos para que se rían también. Seguid publicando más, que alegran un montón. ¡Más de estos, por favor! Me alegran el día.
Qué chispa tiene este chiste, me partí de risa. Muy ingenioso y bien escrito, ¡enhorabuena! Deberían hacer una serie solo con chistes como este. Me ha levantado el ánimo por completo, gracias.