La pequeña Clara le confiesa a una amiga:
—¿Sabes? Yo antes era muy envidiosa, pero dejé de serlo el día
que comprendí que era… ¡perfecta!
La pequeña Clara le confiesa a una amiga:
—¿Sabes? Yo antes era muy envidiosa, pero dejé de serlo el día
que comprendí que era… ¡perfecta!