Un campesino invita a cenar a su casa a una rata boba y le ofrece
un exquisito salchichón a la pimienta.
En un momento dado, el campesino observa que la rata coge los
granos de pimienta y se los guarda en el bolsillo. Extrañado, le
pregunta:
—¿Le ha gustado el salchichón? Si quiere, le puedo dar un poco
para que se lo lleve a casa.
Y la rata le responde:
—¡No, gracias, ya me llevo las semillas!
