Una señora acaba de examinarse del carnet de conducir, y cuando
vuelve a casa, su marido le pregunta:
—¿Qué tal te ha ido?
—Bueno, no sabría decirte…
—¿Cómo que no lo sabes? ¿El examinador no te ha dicho nada?
—Ah, no, ¡aún no ha recobrado el conocimiento!
