Un fontanero pasa en bicicleta con una tapa de inodoro colgada del
hombro.
Un viejecito que lo ve, comenta:
—¡Y pensar que en mis tiempos ya estábamos contentísimos solo
con que la bici tuviera timbre!
Un fontanero pasa en bicicleta con una tapa de inodoro colgada del
hombro.
Un viejecito que lo ve, comenta:
—¡Y pensar que en mis tiempos ya estábamos contentísimos solo
con que la bici tuviera timbre!