Dos amigos se encuentran por la calle.
—Hola, Mario, tengo que ir a casa de mi abuela, y con este día tan
bueno que hace me encantaría ir en bicicleta. ¿Tienes aquí la tuya?
—No.
—¿Y en casa?
—¡Todos bien, gracias!
Dos amigos se encuentran por la calle.
—Hola, Mario, tengo que ir a casa de mi abuela, y con este día tan
bueno que hace me encantaría ir en bicicleta. ¿Tienes aquí la tuya?
—No.
—¿Y en casa?
—¡Todos bien, gracias!