Chiste Médico en la tempestad

Llovía torrencialmente y hacía un frío del carajo. A las dos de la mañana suena el teléfono en casa del médico.
Dígame, pregunta el doctor.
Doctor, dijo la voz del paciente, ¡Venga enseguida! ¡Creo que voy a morir!
El médico se vistió apresuradamente, salió a la calle y caminó 5 Km hasta la casa del paciente. Llegó, lo examinó con detenimiento y le preguntó seguidamente:
¿Ha hecho ya testamento?
No doctor, respondió pálido el paciente.
¡Hágalo enseguida! ¡Llame inmediatamente al notario! ¿Tiene parientes?
Sí. doctor.
¡Llámelos inmediatamente! Usted cree en Dios, ¿verdad?
Sí, doctor.
Haga venir inmediatamente a un sacerdote.
Pero doctor, ¿quiere decir entonces que estoy a punto de morir, que estoy muy grave?
Claro que no, estalló el médico, ¡Usted está perfectamente bien y tiene vida para largo! Lo único que me molesta es ser el único imbécil que tiene que dejar la cama a las dos de la mañana, en una noche como esta, para venir hasta su casa.

Comentarios (3)

Buenísimo, me hizo reír a carcajadas. El juego de palabras está finísimo, me ha sorprendido. Así da gusto, humor sano y con mucha gracia. Ahora mismo lo reenvío porque merece ser compartido.

Qué chispa tiene este chiste, me partí de risa. Seguid publicando más, que alegran un montón. Lo voy a compartir con mis amigos para que se rían también. ¡Más de estos, por favor! Me alegran el día.

De lujo este chiste, muy simpático y fresco. Lo voy a compartir con mis amigos para que se rían también. Muy ingenioso y bien escrito, ¡enhorabuena! Me he quedado con una sonrisa tonta, ¡genial!

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