El marido regresa inesperadamente de un viaje. Pulsa el timbre, pero no funciona. Salta por el balcón y se encuentra a su mujer en brazos de su mejor amigo:
– Pero, ¿es posible una cosa semejante?, dice desesperado el pobre hombre.
– ¡Y tan posible!, responde la mujer. Y pasará hasta que no te decidas a arreglar el maldito timbre.
Valora este chiste !!!
[Total: 0]

Comentarios (3)
Me ha encantado el giro final, súper ingenioso. Deberían hacer una serie solo con chistes como este. Seguid publicando más, que alegran un montón. Lo apuntaré para contarlo en la próxima comida familiar.
Tremendo humor, justo lo que necesitaba ahora. Me ha cambiado el ánimo para bien, gracias. Deberían hacer una serie solo con chistes como este. Me ha levantado el ánimo por completo, gracias.
Me he reído muchísimo con este chiste, de verdad. Muy ingenioso y bien escrito, ¡enhorabuena! Seguid publicando más, que alegran un montón. Lo apuntaré para contarlo en la próxima comida familiar.