Esto es que empieza la Tercera Guerra Mundial y dos misiles
nucleares intercontinentales, uno ruso y otro americano, se cruzan sobre Alaska.
– Hola camarada, tu ¿a donde vas?
– Pues yo al Mar Negro, a destruir unos cuantos puertos rusos.
Y tú, ¿qué planes tienes, socio?
– Pues nada, ya ves, de camino a Detroit para dejar a los
americanos sin industrias. Oye, que bueno que nos hayamos conocido, no, ¿por qué no lo celebramos tomando unas cervezas en un bar que hay a unos 2500 Km de aquí?
– Vale, vamos alla.
Total, que entran los dos misiles en un bar perdido en mitad de Alaska y empiezan a beber, primero cerveza, luego whisky, despues vodka de garrafón, y claro, el misil americano se agarra una melopea que no se tiene sobre sus cohetes, entonces el misil ruso le dice:
– Bueno camarada, me voy, que tengo trabajo.
– Yaahh… Ooouuqueyyyy…
– Oye, ¿te encuentras bien?
– Nooo…
– A ver, ¿a donde ibas?
– Nooo recuerdooo…
– Venga camarada, deja que te lleve a tu casa…

Comentarios (3)
Qué chispa tiene este chiste, me partí de risa. Deberían hacer una serie solo con chistes como este. No puedo dejar de sonreír, qué bueno. ¡Más de estos, por favor! Me alegran el día.
Qué bien contado está, me ha animado el día. Necesitaba una risa así, gracias por publicarlo. Así da gusto, humor sano y con mucha gracia. Lo apuntaré para contarlo en la próxima comida familiar.
Brillante remate, me ha dejado con una carcajada tremenda. Deberían hacer una serie solo con chistes como este. Lo voy a compartir con mis amigos para que se rían también. Prometo contarlo en casa, nos encanta reír juntos.