—¡Caramba, pues sí que te has adelgazado! —le dice una amiga a
otra—. ¿Sigues una nueva dieta?
—¡Sí! —responde la otra—. Procuro hablar lo más despacio
posible… ¡y así no me como las palabras!
—¡Caramba, pues sí que te has adelgazado! —le dice una amiga a
otra—. ¿Sigues una nueva dieta?
—¡Sí! —responde la otra—. Procuro hablar lo más despacio
posible… ¡y así no me como las palabras!