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Chistes de familia

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El caballo Marilu

Estaba un tipo tranquilamente leyéndose el periódico en la terraza de
la casa, cuando de pronto, viene su mujer por detrás y le da con una
olla en la cabeza.
El hombre, medio desmayado le dice a la esposa: pero, ¿qué pasa amor?
¿Qué te he hecho?
La mujer le muestra un papelito que tiene escrito Marilú y le
recrimina: esto lo encontré en el bolsillo de tu pantalón. ¡Eres un
infame, un sucio! Y se echa a llorar.
El hombre se le acerca y le susurra: amor, no me juzgues mal. ¿Te
acuerdas que el sábado fui a las carreras de caballos? Marilú fue uno
de los caballos por los que aposté.
La mujer se disculpa, pues se da cuenta de que sus celos son
infundados, y se retira a seguir sus deberes en la cocina.
El hombre sigue leyendo su periódico, cuando de pronto se aparece la
mujer, que le vuelve a propinar otro golpe en la cabeza.
Al cabo de 5 minutos, el hombre recupera el sentido y le cuestiona a
la mujer: y ahora ¿qué coño pasó?
Tu caballo te llama por teléfono, responde la mujer.

Te casaste la cagaste

Una pareja que tan solo llevaba dos semanas de casados sostienen el
siguiente diálogo:

El marido, aunque se sentía feliz ya andaba con ganas de irse de
parranda, así que le dice a su mujer:

– Mi vida, ahora mismito vengo…
– ¿Adónde vas cariño…? (expresión de recién casados)
– Al bar, mi cielito. A tomarme una cervecita.

La mujer se lleva la mano a la cintura y le dice:
– ¿Quiere una cervecita mi amorcito…?
Y en eso abre la puerta del frigorífico y le enseña 25 marcas de cerveza
de 12 países diferentes: mexicanas, alemanas, holandesas, japonesas,
etc. El marido no sabe qué hacer y se le ocurre decirle:
– Ay mi pichurri… pero en el bar… tú s abes… la jarra helada..

No terminaba de decir esto cuando la esposa interrumpe diciéndole:
– ¿Quiere una jarra congelada mi amorcito…?

Saca del congelador una jarra helada, congelada, blanca… tan blanca
que hasta temblaba de frío. El marido apenado dice:
– Sí amor mío, pero en el bar sirven unas tapitas riquísimas…vuelvo
enseguida, ¿Vale?
– ¿Quiere unas tapitas mi amorcito…?

Abre el horno y el frigorífico y saca quince platos diferentes de
tapas…
Aceitunas, chopitos, patatas bravas, al alioli, cacahuetes, palomitas,
quesos, paté, caviar, carnes frías, etc…
– ¡Que buena pinta tiene! Pero caramelito… en el bar … tú sabes…
las maldiciones, las palabrotas y todo aquello…
– ¿Quiere palabrotas mi amorcito…? Entonces,

¡¡¡TE TOMAS LA PUTA CERVEZA EN LA JODIDA JARRA HELADA Y TE COMES LAS
TAPAS, PERO DE AQUI NO SALES, CABRÓN DE MIERDA!!!