Chistes de profesiones

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Lea antes de usar

Existen tres reglas a la hora de escribir las indicaciones para una medicamento:
– La primera es que la descripción de la enfermedad ha de ser lo suficientemente ambigua como para que el paciente se convenza de que la tiene.
– La segunda es que la descripción de los efectos de la medicina han de ser lo suficientemente impresionantes como para que el paciente crea que puede curarse tomándola.
– La tercera es que la lista de contraindicaciones ha de ser lo suficientemente oscura como para que si el paciente se muere, no puedan denunciar a los laboratorios fabricantes.

Limpiarse el hollín

En Maternidad:
– ­Señor Martínez, ¡acaba de ser padre de un maravilloso hijo!
– ¿Sí?, ­Si es que tengo una “chimeneaaa” !­Vaya “chimenea” que tengo!
– ­Pero aguarde, ¡que parece que vienen más!
Al rato:
– ­Señor Martínez, ¡ha nacido otro precioso niño!
– Si es que tengo una “chimeneaaa” !­Vaya “chimenea” que tengo!
– ­Espere, espere, ¡que viene otro!
Al ratito:
– ­Señor Martínez, enhorabuena, ¡ha tenido otro hijo!
– Si es que tengo una “chimenea” !­Vaya “chimenea” que tengo!
– ­Pues a ver si le va limpiando el hollín, porque le han salido todos negros!