Chistes verdes

Chistes verdes, cochinos, subidos de tono, chistes picantes

La ranita princesa

Pues mire, el otro día estaba yo en la azotea del edificio a punto de tirarme. Cogí carrerilla, arranqué y justo cuando iba a saltar oí una vocecita desde el suelo que decía: –¡¡No te tires, no te tires!!–. Miré y era una ranita que me dijo: –Mira, yo no soy una rana de verdad, sino que soy una princesa, pero he sido hechizada por una bruja. Si me das por el culo, romperás el hechizo y, total, tu te ibas a suicidar así que ¿qué más te da?–. Así que cogí a la ranita y empecé a darle por culo, a drle por culo hasta que de repente ¡flas! se convirtió en una niña de 16 años…

–Y este es el alegato de mi cliente, señor juez–

La rubia,la pelirroja y la morena

Paco entra en el bar y ve a Juan al final de la barra con una sonrisa de oreja a oreja. Se acerca y le pregunta:
-¿De que estas tan contento Juan?
-Ya veras Paco… necesito contarlo… estaba calafateando mi barca, sólo calafateaba mi barca y se acerca una rubia ¡que rubia!, ¡tetas hasta aqui!, Paco, ¡tetas hasta aqui! y me pregunta: ‘¿Me das un paseo en tu barca guapo?’. ‘Claro que si hermosa’ respondí y zarpamos. Bastante lejos. Pare el motor y dije: ‘Nena elige: follar o nadar’. Y no sabia nadar, Paco, ¡no sabia nadar!

Unos dias más tarde, Paco vuelve al bar y alli esta Juan aun más contento que la vez anterior, riendo y cantando. Se acerca a preguntarle el porque de tanta alegria.
-Ya veras Paco, necesito contarlo… estaba calafateando mi barca, sólo calafateaba mi barca y se acerca una pelirroja DE MIEDO. ¡que pelirroja, Dios Bendito!, ¡tetas hasta aqui! Paco, ¡tetas hasta aqui! y me pregunta: ‘¿Me das un paseo en tu barca guapo?’. ‘Claro que si hermosa’ respondi y zarpamos. Bastante más lejos esta vez. Pare el motor y dije: ‘Nena elige: follar o nadar’. Y no sabia nadar, Paco, ¡no sabia nadar!.

El dia siguiente, Paco vuelve al bar y alli esta Juan llorando como una magdalena sobre un lingotazo fuerte y con sintomas de no ser el primero.
-¿Que te ha sucedido Juan? ¡Cuenta!
-Ya veras Paco, necesito contarlo… estaba calafateando mi barca, sólo calafateaba mi barca y se acerca una morenaza DE AQUI TE ESPERO, ¡que MORENAZA! santo dios omnipotente, ¡tetas HASTA AQUI!, Paco, ¡tetas HASTA AQUI!, ¡se me puso más tiesa que el mango de mis remos! Y me pregunta: ‘¿me das un paseo en tu barca guapo?’. ‘Claro que si hermosa’ respondí y zarpamos. Aun más lejos esta vez. Pare el motor y dije: ‘Nena elige: follar o nadar’. Enseguida se desnudo, y… tio, la suya ¡tambien estaba tiesa y ademas era tan larga como el mango de mis remos! Y yo no se nadar, Paco, ¡no se nadar!