Chiste Espejo de un gallego

Un gallego iba por la calle y encuentra un espejito de cartera, lo levantó, se miró y dijo:
Coño… ¡Yo a ese tipo lo conozco!
Y se lo guardó en el bolsills del pantalón.
De regreso a su casa, volvió a mirarse en el espejito y repitió:
¡Joder! ¿De dónde conozco a ese tipo…?
Al entrar a su casa, guardó el espejito en el bolsillo del pantalón.
Se sentó a la mesa del comedor.
Mientras la Josefa le servía la comida, el gallego volvió a mirarse en el espejito.
¡Ostia!, que yo a ese tipo lo conozco… creo que es el que se corta el pelo en frente mío.
Curiosa, Josefa le pregunta:
Oye, Manolo…. ¿qué tienes en la mano?
Nada importante, mujer.
Y guardó nuevamente el espejito en el bolsillo del pantalón.
Terminada la cena el gallego se fue a dormir,
dejando el pantalón sobre la silla.
Josefa quedó intrigada, y una vez dormido su esposo, se acercó a la silla y retiró el espejito del
bolsillo …. se miró en el mismo y dijo:
¡Lo sabía!. ¡Una foto de mujer…! ¡Y qué cara de puta tiene!

Comentarios (3)

Brillante remate, me ha dejado con una carcajada tremenda. Me ha cambiado el ánimo para bien, gracias. Seguid publicando más, que alegran un montón. Prometo contarlo en casa, nos encanta reír juntos.

Brillante remate, me ha dejado con una carcajada tremenda. Me quedo con la ocurrencia final, es genial. Muy ingenioso y bien escrito, ¡enhorabuena! ¡Más de estos, por favor! Me alegran el día.

Qué bien contado está, me ha animado el día. Necesitaba una risa así, gracias por publicarlo. No puedo dejar de sonreír, qué bueno. Lo apuntaré para contarlo en la próxima comida familiar.

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