Un espermatozoide se encuentra perdido en el cuerpo humano.
Al llegar a los pulmones les pregunta:
– “¿Cuál es su función?”
– “Aquí purificamos todo el aire que entra por la nariz y la boca”.
Triste, el espermatozoide prosigue su camino. Llega a los riñones y les pregunta:
– “Señores, ¿cuál es su función?”
– “Aquí drenamos todos los líquidos que se toman y aprovechamos los buenos; los demás los desechamos por medio de la orina”.
Una vez más prosigue su camino. Llega al hígado y le pregunta:
– “Señor, ¿cuál es su función?”
– “Mira hijo, todos los corajes que hacen a mí me parten la madre”.
– “Perdón señor, no se enoje”, y prosigue su camino.
Ya desesperado y triste, el espermatozoide llega al corazón y le pregunta:
– “Señor ¿cuál es su función?”
– “Bueno, pues yo palpito…”
Alegrándose, el espermatozoide le interrumpe:
– “Me lleva, yo voy para allá”.
Chiste Espermatozoide perdido
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Comentarios (3)
Me ha encantado el giro final, súper ingenioso. Me quedo con la ocurrencia final, es genial. Me ha cambiado el ánimo para bien, gracias. Me ha levantado el ánimo por completo, gracias.
Brillante remate, me ha dejado con una carcajada tremenda. Deberían hacer una serie solo con chistes como este. Me quedo con la ocurrencia final, es genial. Qué arte, ojalá subáis más chistes así.
Tremendo humor, justo lo que necesitaba ahora. El juego de palabras está finísimo, me ha sorprendido. Lo voy a compartir con mis amigos para que se rían también. Lo guardo para contarlo en la próxima reunión, verás qué risas.