En una ciudad pequeña, un agente de tráfico detuvo a un joven conductor que iba a gran velocidad por la calle principal. El joven empezó a protestar:
Señor agente, déjeme que le explique.
¡Silencio! Lo retendré hasta que regrese mi jefe.
El muchacho insistía:
Pero señor oficial, escúcheme, tengo prisa.
El agente replicó:
¡Cállese! ¡Ahora mismo, a la cárcel!
varias horas después, el guardia fue a ver al detenido y le dijo:
Ha tenido usted suerte, el jefe asiste a la boda de su hija, cuando regrese estará de buen humor y seguro que le perdona.
No esté tan seguro, replicó el joven, ¡Yo soy el novio!
Valora este chiste !!!
[Total: 0]

Comentarios (3)
Tremendo humor, justo lo que necesitaba ahora. No puedo dejar de sonreír, qué bueno. Me quedo con la ocurrencia final, es genial. ¡Más de estos, por favor! Me alegran el día.
Me ha encantado el giro final, súper ingenioso. Deberían hacer una serie solo con chistes como este. Muy ingenioso y bien escrito, ¡enhorabuena! Lo guardo para contarlo en la próxima reunión, verás qué risas.
Tremendo humor, justo lo que necesitaba ahora. El juego de palabras está finísimo, me ha sorprendido. Así da gusto, humor sano y con mucha gracia. Me ha levantado el ánimo por completo, gracias.