Una pareja de ancianos que estaban en un restaurante, donde el anciano se dirigía a su mujer con palabras muy tiernas y cariñosas: Ven, mi vida… siéntate cariño mio, mi cielo… ¿Qué vas a comer, reina miaaa?……
– El camarero impresionado al ver que el viejecito se dirigía a su mujer con esas palabras tan cariñosas, le pico la curiosidad y aprovechando un momento que el estaba sólo, le preguntó al anciano:
– Perdone mi indiscreción. ¿Cuánto años llevan ustedes casados?
– Y este le contesto: Sesenta y cinco años ya…, hijo mioooo
– El camarero impresionado le dice:
– ¡Yo le felicito de veras…, Estoy asombrado de su delicadeza…, No es normal hablar con esa ternura a la esposa después de tanto tiempo.
– El anciano contesta:
– La verdad hijo mio…, es que ya no recuerdo cómo se llama, han pasado tantos años.

Comentarios (3)
De lujo este chiste, muy simpático y fresco. No puedo dejar de sonreír, qué bueno. Seguid publicando más, que alegran un montón. Qué arte, ojalá subáis más chistes así.
¡Qué puntazo de chiste! Muy ingenioso y bien escrito, ¡enhorabuena! Lo voy a compartir con mis amigos para que se rían también. Me he quedado con una sonrisa tonta, ¡genial!
Qué chispa tiene este chiste, me partí de risa. Lo voy a compartir con mis amigos para que se rían también. Muy ingenioso y bien escrito, ¡enhorabuena! Me ha levantado el ánimo por completo, gracias.