—¿Hace mucho tiempo que toca el violín, señora?
—Sí, ya hace más de veinte años.
—¡Caramba! Pues puedo asegurarle… ¡que no se nota en absoluto!
—¿Hace mucho tiempo que toca el violín, señora?
—Sí, ya hace más de veinte años.
—¡Caramba! Pues puedo asegurarle… ¡que no se nota en absoluto!