Un amigo le comenta a otro:
– ¡Ay que ver! Imagínate que esta mañana estuve a punto de atropellar a mi suegra.
– Ajá, qué, ¿te fallaron los frenos?
– No, el acelerador.
Un amigo le comenta a otro:
– ¡Ay que ver! Imagínate que esta mañana estuve a punto de atropellar a mi suegra.
– Ajá, qué, ¿te fallaron los frenos?
– No, el acelerador.
Comentarios (3)
Brillante remate, me ha dejado con una carcajada tremenda. Me quedo con la ocurrencia final, es genial. No puedo dejar de sonreír, qué bueno. Lo apuntaré para contarlo en la próxima comida familiar.
Brillante remate, me ha dejado con una carcajada tremenda. Me ha cambiado el ánimo para bien, gracias. Muy ingenioso y bien escrito, ¡enhorabuena! Me he quedado con una sonrisa tonta, ¡genial!
Qué chispa tiene este chiste, me partí de risa. Seguid publicando más, que alegran un montón. Necesitaba una risa así, gracias por publicarlo. Ahora mismo lo reenvío porque merece ser compartido.