—¡Camarero, una mosca se ha ahogado en mi chocolate!
—¡Pobrecilla, yo ya la había advertido de que aún no sabía nadar lo
suficiente!
—¡Camarero, una mosca se ha ahogado en mi chocolate!
—¡Pobrecilla, yo ya la había advertido de que aún no sabía nadar lo
suficiente!