En una entrevista de trabajo:
—Buenos días, señor, ¿cómo se llama?
El candidato, responde la mar de contento:
—¡Alberto! Je, je, je…
—¿Se puede saber por qué se ríe?
—Hombre, pues porque ¡he respondido correctamente la primera
pregunta!
En una entrevista de trabajo:
—Buenos días, señor, ¿cómo se llama?
El candidato, responde la mar de contento:
—¡Alberto! Je, je, je…
—¿Se puede saber por qué se ríe?
—Hombre, pues porque ¡he respondido correctamente la primera
pregunta!