Le pregunta un empleado a la secretaria:
– Oiga Señorita Fernández, ¿y usted por qué se guarda esa carta entre los pechos?
– Pues es que mi jefe me dijo que la guardara al alcance de su mano.
Le pregunta un empleado a la secretaria:
– Oiga Señorita Fernández, ¿y usted por qué se guarda esa carta entre los pechos?
– Pues es que mi jefe me dijo que la guardara al alcance de su mano.
Comentarios (3)
Me ha encantado el giro final, súper ingenioso. Seguid publicando más, que alegran un montón. Me quedo con la ocurrencia final, es genial. Me he quedado con una sonrisa tonta, ¡genial!
Brillante remate, me ha dejado con una carcajada tremenda. Seguid publicando más, que alegran un montón. Deberían hacer una serie solo con chistes como este. ¡Más de estos, por favor! Me alegran el día.
¡Qué puntazo de chiste! Muy ingenioso y bien escrito, ¡enhorabuena! Seguid publicando más, que alegran un montón. Lo apuntaré para contarlo en la próxima comida familiar.