Un tipo le dice a un amigo:
– Estoy preocupado. Mi esposa se desconcentra y pierde el interés cada vez que hacemos el amor. ¡Y no sé qué hacer!
– Hombre! ¿Sabes que a mi me pasaba lo mismo con mi mujer? Lo que hice una vez, fue que cuando estábamos haciendo el amor y noté que estaba perdiendo el interés, saqué mi pistola y eché un tiro al aire. ¡Del susto, mi mujer se excitó de nuevo y terminamos genial.
Haz la prueba. Toma, te presto la pistola.
Al día siguiente se encuentran los dos de nuevo.
-¿Y qué? ¡Cuéntame! ¿Cómo te fue con mi técnica?
-¡Ni me hables! Estábamos haciendo el 69 y cuando ví que mi mujer estaba desanimándose, saqué la pistola y eché un tiro al aire.
Del susto, mi mujer me cagó la cara, me mordió un huevo y para completar… del closet salió un hijo deputa desnudo con las manos arriba pidiendo perdón.

Comentarios (3)
Me ha encantado el giro final, súper ingenioso. Muy ingenioso y bien escrito, ¡enhorabuena! Me quedo con la ocurrencia final, es genial. Prometo contarlo en casa, nos encanta reír juntos.
De lujo este chiste, muy simpático y fresco. Muy ingenioso y bien escrito, ¡enhorabuena! Muy ingenioso y bien escrito, ¡enhorabuena! Entretenidísimo, me hizo desconectar un rato.
Buenísimo, me hizo reír a carcajadas. Lo voy a compartir con mis amigos para que se rían también. No puedo dejar de sonreír, qué bueno. Lo apuntaré para contarlo en la próxima comida familiar.