Un día, se encuentran tres ex-compañeros de clase en una taberna; y tras tomarse algunos tragos, todos empiezan a hablar de ellos mismos.
– Pues mira si soy vago que el otro día paseando por la calle me encontré una cartera repleta de dólares, y por no agacharme a recogerla la dejé en mitad de la calle.
El segundo de los amigos, por no ser menos, dijo:
– Eso no es nada, el otro día yo, yendo por la carretera, vi como se salía de la carretera un furgón blindado: dio cuatro vueltas de campana y dejó todo el arcén de la carretera llenito de lingotes de oro. Por no ensuciarme las manos y para que no me diera dolor de espalda pasé de largo: ni tan siquiera paré.
A lo que responde el tercero:
– Pues lo vuestro se puede aguantar, yo sin ir más lejos el otro día me fui al cine con la parienta y en la oscuridad, cuando me quería sentar, me atrapé los cojones con la butaca y, por no levantarme, me pasé toda la película llorando de emoción.
Chiste Los vagos
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Comentarios (3)
Qué bien contado está, me ha animado el día. Muy ingenioso y bien escrito, ¡enhorabuena! Necesitaba una risa así, gracias por publicarlo. ¡Más de estos, por favor! Me alegran el día.
Buenísimo, me hizo reír a carcajadas. Muy ingenioso y bien escrito, ¡enhorabuena! Seguid publicando más, que alegran un montón. Humor del bueno, con gracia y sin ofender a nadie.
De lujo este chiste, muy simpático y fresco. Me ha cambiado el ánimo para bien, gracias. Necesitaba una risa así, gracias por publicarlo. Humor del bueno, con gracia y sin ofender a nadie.