Una señora entra en una tienda de cosmética.
—Quisiera una crema lunar…
—¡Querrá decir solar!
—¡No, no! ¡No quiero quemarme la piel! ¡No hay nada como
broncearse bajo los delicados rayos de luna…!
Una señora entra en una tienda de cosmética.
—Quisiera una crema lunar…
—¡Querrá decir solar!
—¡No, no! ¡No quiero quemarme la piel! ¡No hay nada como
broncearse bajo los delicados rayos de luna…!