Chiste Telepredicador y los abuelos

Una pareja de viejitos seguían la intervención de un famoso telepredicador:
– ¡Queridos hermanos y hermanas! Ahora concentraos y poned una mano sobre la pantalla del televisor unida a la mía y la otra mano en aquella parte de vuestro cuerpo enferma y rezad conmigo. ¡Por su sanación! ¡Yeahhh!
La vieja pone una mano en la pantalla y la otra en el corazón. El viejo pone una mano sobre la pantalla y la otra en sus partes. Y dice la vieja:
– ¿Qué no has oído bien? Va a sanar nuestras partes enfermas, no a resucitar a los muertos…

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Comentarios (3)

Me he reído muchísimo con este chiste, de verdad. El juego de palabras está finísimo, me ha sorprendido. Deberían hacer una serie solo con chistes como este. Ahora mismo lo reenvío porque merece ser compartido.

Tremendo humor, justo lo que necesitaba ahora. No puedo dejar de sonreír, qué bueno. Lo voy a compartir con mis amigos para que se rían también. Qué arte, ojalá subáis más chistes así.

Vaya ocurrencia más buena, me ha sacado una sonrisa enorme. Así da gusto, humor sano y con mucha gracia. Me quedo con la ocurrencia final, es genial. Me he quedado con una sonrisa tonta, ¡genial!

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