Un terrón de azúcar le pide una cita a otro terrón:
—¿Dónde podríamos vernos? —le dice.
Y el otro le propone:
—¿Qué tal si quedamos… en un café?
Un terrón de azúcar le pide una cita a otro terrón:
—¿Dónde podríamos vernos? —le dice.
Y el otro le propone:
—¿Qué tal si quedamos… en un café?