Una vez una niña llamada Caperucita Roja, fue a visitar a su abuela, y no sabia que se la había comido el lobo, así que cuando llego a la casa y entro, se acerco a la abuelita y le dijo:
– Abuelita, que ojos tan grandes tienes.
– Y la abuelita le contesta: Es para verte mejor….
– De nuevo se acerca Caperucita mira a su abuelita y le dice:
– Pero, Abuelita, que orejas tan grandes tu tienes.
-Y la abuelita le contesta: Es para escucharte mejor…..
– Caperucita vuelve a acercarse a la abuelita y le vuelve a mirar y le dice:
– Pero, Abuelita, que nariz tan grande tu tienes…..
– Y la abuelita le contesta: Es para olerte mejor…..
– Sigue insistiendo Caperucita y le vuelve a preguntar:
– Abuelita que boca tan grande tu tienes.
– Y la abuelita ya cansada a tanta preguntas, le dice:
– ¿Pero bueno… tu a que has venido… a visitarme o a criticarme?

Comentarios (3)
Me ha encantado el giro final, súper ingenioso. Lo voy a compartir con mis amigos para que se rían también. El juego de palabras está finísimo, me ha sorprendido. Humor del bueno, con gracia y sin ofender a nadie.
Me ha encantado el giro final, súper ingenioso. Necesitaba una risa así, gracias por publicarlo. Me quedo con la ocurrencia final, es genial. Lo guardo para contarlo en la próxima reunión, verás qué risas.
Me ha encantado el giro final, súper ingenioso. Me quedo con la ocurrencia final, es genial. Así da gusto, humor sano y con mucha gracia. Prometo contarlo en casa, nos encanta reír juntos.