Dos zorros llevan más de media hora ante la madriguera de un topo.
Uno le dice al otro:
—¡Nunca atraparás a ese topo, es muy astuto y no saldrá!
Y el segundo zorro, en lugar de responder, empieza a emitir unos
grititos que hacen salir enseguida al topo…
—Amigo mío —le dice—, hoy en día, ¡si no sabes al menos dos
idiomas, te mueres de hambre…!
