Últimos chistes agregados
Desquite
Una señora, harta de que su marido siempre llegaba muy borracho a quererle hacer el amor, se va a la cantina y se toma de un jalón media botella de tequila; allí se espera hasta que se siente ebria. Llega a su casa sabiendo que su marido ya está dormido. Se mete al baño y agarra un desodorante de bolita destapado y se le va encima al hombre, picándolo con el desodorante en la cara, en el pecho, en las piernas, (el hombre asustado intenta defenderse) en la espalda, en las nalgas, hasta que el marido reclama: “¡Vieja pendeja! ¿Qué te pasa, eh? ¿Te volviste loca?” La esposa, achispada, le contesta: “¡Esto, cabrón, es para que sepas lo que se siente que te quieran coger a las dos de la mañana… Y BORRACHO!”
Heineken o Mahou
Va una tía a un bar y le dice al camarero: “Póngame una cerveza.” Responde el camarero: “¿Heineken o Mahou?” “Heineken” Se toma una, dos, tres… y ya con un pedal de la ostia se desmaya. Va un camarero y la lleva a una sala apartada y le dice al jefe: “¿oye, llamo a una ambulancia?” Dice el jefe: “Pero antes nos la tiramos que mira qué buena está.” Se la tiran y llaman a los de la ambulancia, la meten a la ambulancia y salta el enfermero: “oye ¿y si nos la tiramos antes de llevarla al hospital?” Se la tiran y la llevan hospital, la meten a ver al doctor y piensa el doctor: “Joer, ¿y si me la tiro antes de reanimarla?” Y se la tira, luego ya la reanima. A la semana vuelve al bar y le dice al camarero: “Póngame una cerveza.” “¿Mahou o heinekel?” Y dice la chica: “¡Mahou que la heinekel da un dolor de coño…!”
Chistes para todos los gusto, reír es una forma de liberar tensiones y mejorar el estado de ánimo, los chistes pueden ayudarnos a aprender sobre el lenguaje, la cultura y la psicología humana, en definitiva los chistes son una forma de comunicación que nos permite conectar con los demás, expresar nuestra creatividad y escapar de la rutina. Son como pequeñas dosis de alegría que nos ayudan a ver el lado divertido de la vida.
