Últimos chistes agregados
Las llaves del cielo
Suben al cielo tres chicas y San Pedro habla con ellas y le dice a la primera:
-A ver tu que hiciste,- y le responde la primera: -Yo ayudaba en el asilo que estaba en la esquina de mi casa, y le dice San Pedro:- Toma las llaves del cielo.
Le pregunta a la segunda:
-Tu que hiciste??? y le responde la segunda:-Yo era maestra en un jardin de niños, y le dice San Pedro:-Toma las llaves del cielo.
Y le pregunta a la tercera:
-Y tu que hiciste alla en la Tierra??? y le responde la chava:-Yo me acostaba con todos los que podia, era prostitua, y le dice san Pedro:- Tu toma las llaves de mi cuarto!!!!
La muerte de Bush
Un día, en el futuro, George W. Bush se muere de un ataque al corazón e inmediatamente se va al infierno, donde el diablo lo está esperando.
Realmente, no sé que voy a hacer contigo, le dijo el diablo, estás en mi lista, pero no tengo lugar para ti y como has sido tan malo tienes que quedarte aquí, así que vamos a hacer lo siguiente:
– Hay algunas personas aquí que no fueron tan malas como tu, así que tendré que dejar ir a alguien y tú te quedarás en su lugar. Es más, te voy a dar a escoger una de tres celdas. Bush, que de todas maneras no tenía otra opción, aceptó. Así que el diablo abrió la primera celda. Allí estaba Richard Nixon, en una gran piscina. Todo lo que hacía era zambullirse en el agua y volver a salir. Ese era su destino en el infierno.
– No… pensó Bush, esto no me gusta, yo no soy buen nadador y no puedo hacer eso todo el día.
El diablo abrió la segunda celda y allí estaba Saddam Hussein, todo el santo día picando con un martillo una montaña de piedras.
– No… pensó Bush… no puedo picar piedras todo el día pues tengo problemas con el hombro.
El diablo abrió la tercera celda y he aquí a Osama Bin Laden, cómodamente tirado en el suelo, con las manos detrás de la cabeza, las piernas abiertas y fumándose un largo puro cubano. Agachada, sobre él se encontraba Mónica Lewinsky, haciendo lo que ella sabe hacer mejor.
Bush miró la escena con incredulidad y gritó animadísimo:
– ¡Aquí me quiero quedar!
Entonces el diablo sonrrió maliciosamente… … y gritó:
– ¡ Mónica, ya llegó tu relevo !
Chistes para todos los gusto, reír es una forma de liberar tensiones y mejorar el estado de ánimo, los chistes pueden ayudarnos a aprender sobre el lenguaje, la cultura y la psicología humana, en definitiva los chistes son una forma de comunicación que nos permite conectar con los demás, expresar nuestra creatividad y escapar de la rutina. Son como pequeñas dosis de alegría que nos ayudan a ver el lado divertido de la vida.
