Últimos chistes agregados
Jaimito el encubridor
El marido llega a casa sin avisar, y la esposa tiene que esconder a su amante, asi que lo mete en el armario. Una vez alli, el hombre se queda de piedra cuando oye una voz a su lado que le dice:
– Esta oscuro esto, eh?
Y entonces se da cuenta de que es Jaimito, que estaba escondido en el armario mirando mientras lo hacía con su madre.
– Callate, Jaimito…
– Creo que voy a estornudar.
– No, por favor…
– ¿Me daras un poco de dinero?
– Si, toma cien pesos, pero cállate – Nota: el amante no tiene puestos los pantalones, pero se ha metido en el armario con ellos.
– Oye, de verdad que tengo unas ganas enormes de estornudar.
– Uy que niño, anda toma la cartera…
– Vale, ya se me han pasado las ganas.
Total, que Jaimito se compra una bicicleta esa misma tarde. Su madre se molesta, claro, pero como el niño no suelta prenda, le manda a que vaya a confesarse. Obviamente, Jaimito no esta demasiado acostumbrado a los confesionarios, asi que cuando le llega su turno, lo primero que hace es decir:
– Esta oscuro esto, eh?
– Jaimito, no empieces otra vez.
Jaimito de monagillo
En cierta ocasion le llama el cura.
-¡Jaimito tienes que confesarte!
Ya en el confesionario,le pregunta:
-Jaimito¿quien se llevo el dinero del cepillo?
-¿como dice padre?
-que quien se llevo el dinero del cepillo…
Padre no se oye nada.Vamos a cambiarnos de lado.
Cuando han hecho el cambio,Jaimito le pregunta al cura:
-Padre,¿quien se el que se acuesta todas las noches con la mujer del alcalde?
Y el cura le responde:Tienes razon Jaimito,no se oye nada.
Chistes para todos los gusto, reír es una forma de liberar tensiones y mejorar el estado de ánimo, los chistes pueden ayudarnos a aprender sobre el lenguaje, la cultura y la psicología humana, en definitiva los chistes son una forma de comunicación que nos permite conectar con los demás, expresar nuestra creatividad y escapar de la rutina. Son como pequeñas dosis de alegría que nos ayudan a ver el lado divertido de la vida.
