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Disfraz para carnaval
Un calvo con una pata de palo es invitado a una fiesta de disfraces en estos carnavales, pero no quiere que se noten sus defectos.
Como no se le ocurre nada, le escribe una carta a una tienda de disfraces para que le recomienden algo. Tres dias despues recibe un paquete con un pañuelo y un disfraz de pirata, y adjunta una carta que decia:
“Estimado Sr.: En el paquete le enviamos un disfraz de pirata. El pañuelo debe cubirle su calva, de modo que no se notará y su pata de palo debe reforzar el disfraz, haciendolo parecer más real…”
El hombre se enfadaa al ver que estan haciendo enfasis en su pata de palo y le escribe una carta de queja. Dos dias despues recibe otro paquete:
“Estimado Sr.: Aqui le enviamos un disfraz de cura. Esto debe disimular su pata de palo, que nadie notara. Por otra parte, su calva hara que sea más real el disfraz…”
El hombre se insulta más todavia, al ver que dejaron de fijarse en su pata de palo para hacerlo con su calva y le escribe otra carta de queja.
Tres dias despues recibe otro paquete:
“Estimado Sr.: Aqui le enviamos un paquetede caramelo, le aconsejamos que se lo eche completo en la cabeza, se meta su pata de palo por el culo y vaya disfrazado de manzana acaramelada…”
Cubanos en la eternidad
Cubanos en la eternidad
El arcángel Gabriel va a ver al Señor y le dice: Tengo que hablar contigo.
Hay cubanos aquí que están causando muchos problemas…
–A ver, empiézame a contar– dice el Señor.
–Mira, se subieron en la reja de la entrada y se están meciendo sobre ella como si fuera un columpio; mi trompeta ha desaparecido misteriosamente, aunque a cada rato la oigo sonar en la lejanía con un ritmo pegajoso, pero demasiado alborotado.
Además, tienen las túnicas salpicadas de frijoles negros y café con leche; han subido a sus perros en las carrozas celestiales, se han quitado las aureolas y andan con gorras de peloteros.
No quieren barrer las escaleras del cielo y se ponen a bailar con las escobas; el suelo de la cocina está lleno de semillas de naranja agria, salpicaduras de sofrito, pulpa de mamey y cenizas de tabaco. Y, como si fuera poco, están organizando peleas de gallos en las nubes y andan volando por ahí con una sola ala y diciendo: ¡Me la comí, asere, si muevo el ala rápidamente vuelo como un colibrí, vaya, soy la candela!
Ah, y los que puse a cantar en el coro se la pasan gritando ¡Azúca…! y repiten un estribillo raro: Tin, marín de dos pingué, cuca la mácara títere fue.
Tras oír pacientemente al ángel, el Señor contestó: Los cubanos son cubanos, Gabriel, y eso no se puede remediar. El cielo es el hogar de todos mis hijos con sus defectos y virtudes. Pero si quieres enterarte de lo que son problemas graves, llama al diablo y verás una realidad muy distinta.
Gabriel va hasta el teléfono y llama al diablo.
–Oigo– contesta Satanás.
–Hola, soy yo Gabriel, es que quería…
–Coño, espérate un minuto, chico– interrumpe el diablo y tira el teléfono. Al cabo de unos segundos regresa. –Bueno, aquí estoy de nuevo, ¿qué puedo hacer por ti?
–¿Estás teniendo algún problema con los cubanos que recibiste en el infierno?– indaga Gabriel.
–Oye, chico, espérate un minuto, ahora mismo te contesto, pero tengo que chequear algo– dice Satanás y sale corriendo.
–Perdona la demora, Gabriel. ¿Qué fue lo que me preguntaste?– pregunta el diablo cinco minutos después.
–Que si estás teniendo problemas con los cubanos que llegaron al infierno?– repite Gabriel.
–Pero, ¿qué carajo está pasando aquí? ¡Qué coño es esto, caballero!– grita el diablo exasperado–. Espera, enseguida estoy contigo.
Satanás suelta el teléfono y regresa a los 15 minutos jadeando.
–Oye Gabriel, perdona, pero no te puedo atender ahora. Imagínate que estos cabrones cubanos han apagado el fuego del infierno y están tratando de instalar un aire acondicionado………………………..
Chistes para todos los gusto, reír es una forma de liberar tensiones y mejorar el estado de ánimo, los chistes pueden ayudarnos a aprender sobre el lenguaje, la cultura y la psicología humana, en definitiva los chistes son una forma de comunicación que nos permite conectar con los demás, expresar nuestra creatividad y escapar de la rutina. Son como pequeñas dosis de alegría que nos ayudan a ver el lado divertido de la vida.
