Últimos chistes agregados
Dos misiles nucleares
Esto es que empieza la Tercera Guerra Mundial y dos misiles
nucleares intercontinentales, uno ruso y otro americano, se cruzan sobre Alaska.
– Hola camarada, tu ¿a donde vas?
– Pues yo al Mar Negro, a destruir unos cuantos puertos rusos.
Y tú, ¿qué planes tienes, socio?
– Pues nada, ya ves, de camino a Detroit para dejar a los
americanos sin industrias. Oye, que bueno que nos hayamos conocido, no, ¿por qué no lo celebramos tomando unas cervezas en un bar que hay a unos 2500 Km de aquí?
– Vale, vamos alla.
Total, que entran los dos misiles en un bar perdido en mitad de Alaska y empiezan a beber, primero cerveza, luego whisky, despues vodka de garrafón, y claro, el misil americano se agarra una melopea que no se tiene sobre sus cohetes, entonces el misil ruso le dice:
– Bueno camarada, me voy, que tengo trabajo.
– Yaahh… Ooouuqueyyyy…
– Oye, ¿te encuentras bien?
– Nooo…
– A ver, ¿a donde ibas?
– Nooo recuerdooo…
– Venga camarada, deja que te lleve a tu casa…
Dos mercenarios en los dias del Salvaje Oeste
Esto son dos mercenarios en los dias del Salvaje Oeste, y les
dice un coronel:
– Soldados, el ejercito necesita vuestra ayuda. Id al territorio
de los indios, y por cada cabellera de Sioux que consigáis traer de vuelta al fuerte, os daremos 100 dolares de oro.
Total, que los dos cazarecompensas se van al territorio de los
indios y hacen un campamento. De madrugada, uno de ellos oye el chasquido de una ramita, se despierta, y ve que alrededor del campamento hay 100 sioux con pinturas de guerra; entonces le pega un codazo al otro mercenario y le dice:
– Sam!! Sam, despierta, somos ricos!
Chistes para todos los gusto, reír es una forma de liberar tensiones y mejorar el estado de ánimo, los chistes pueden ayudarnos a aprender sobre el lenguaje, la cultura y la psicología humana, en definitiva los chistes son una forma de comunicación que nos permite conectar con los demás, expresar nuestra creatividad y escapar de la rutina. Son como pequeñas dosis de alegría que nos ayudan a ver el lado divertido de la vida.
