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Que hago yo sin gato
Un hombre viajando por una carretera oscura y sin trafico, en coche al que se le pincha una rueda, el hombre se baja del coche abre el capo, y se encuentra que no tiene gato para cambiarla, mira a su alrededor y ve una luz a lo lejos, y piensa:
– Y…, Ahora que hago yo, sin gato, no puedo cambiar la rueda, tendré que ir a aquella casa lejana haber si me prestan uno.
Así que se va caminando hacia la casa, y pensando:
– Y…. si no me quieren abrir la puerta…, Y…. si no me lo quieren dejar…, Y…. si no se fían y me piden dinero…, Y… si se creen que les estoy tomando el pelo…, Y…. si me dicen que no tienen coche, Y si no me lo quieren dejar…
Así pensando y pensando y dando vueltas a la cabeza, y más vueltas, llega a la casa, toca a la puerta y le abre un señor…
– A quien este hombre ya enfadado le dice: PUES SABE QUE LE DIGO…, QUE SE META USTED EL GATO EN EL CULO, HOMBREEE…..
¡Qué elogio!
Una mujer llega a su casa con el automóvil abollado y, muy contenta, explica a su marido:
– El guardia ha sido muy amable: imaginate que me ha preguntado si quería que mandará sacar todos los guardabarros de la ciudad
Chistes para todos los gusto, reír es una forma de liberar tensiones y mejorar el estado de ánimo, los chistes pueden ayudarnos a aprender sobre el lenguaje, la cultura y la psicología humana, en definitiva los chistes son una forma de comunicación que nos permite conectar con los demás, expresar nuestra creatividad y escapar de la rutina. Son como pequeñas dosis de alegría que nos ayudan a ver el lado divertido de la vida.
