Últimos chistes agregados
Telepredicador y los abuelos
Una pareja de viejitos seguían la intervención de un famoso telepredicador:
– ¡Queridos hermanos y hermanas! Ahora concentraos y poned una mano sobre la pantalla del televisor unida a la mía y la otra mano en aquella parte de vuestro cuerpo enferma y rezad conmigo. ¡Por su sanación! ¡Yeahhh!
La vieja pone una mano en la pantalla y la otra en el corazón. El viejo pone una mano sobre la pantalla y la otra en sus partes. Y dice la vieja:
– ¿Qué no has oído bien? Va a sanar nuestras partes enfermas, no a resucitar a los muertos…
Supositorio
Una abuelita le dice a su nieto de 13 años:
– Robertito, por favor a ver si puedes ayudarme a ponerme este supositorio que me ha mandado el médico para el catarro.
A lo que Robertito contesta:
-Abuelita, no se poner supositorios.
La abuelita le insiste
-Robertito que yo no llego, por favor que no me puedo agachar.
Y Robertito, claro, no se puede negar.
Cuando la abuela se pone en posición y el muchacho coge el supositorio, no puede por menos que exclamar asustado:
Abuela, te lo meto por el culo o se lo doy de comer al pavo.
Chistes para todos los gusto, reír es una forma de liberar tensiones y mejorar el estado de ánimo, los chistes pueden ayudarnos a aprender sobre el lenguaje, la cultura y la psicología humana, en definitiva los chistes son una forma de comunicación que nos permite conectar con los demás, expresar nuestra creatividad y escapar de la rutina. Son como pequeñas dosis de alegría que nos ayudan a ver el lado divertido de la vida.
